La expansión de los usos de la telefonía celular (usos "creativos" que se multiplican más allá de lo imaginado por las compañías) entre los adolescentes y jóvenes esta cambiando los patrones de sociabilidad: se vuelven cada vez más selectivos y autodirigidos rompiendo las barreras espacio temporales (interesante la descripción del uso de los "tiempos muertos"); las formas en que estos grupos construyen sus identidades colectivas: a partir de valores y códigos compartidos por los usuarios de las nuevas tecnologías; y las formas en que se construyen las identidades individuales: con una creciente personalización e individualización.
En el contexto de "la sociedad red" la búsqueda de la autonomía es lo que prima, autonomía que, en el caso de los "vulnerables adolescentes" se combina con la necesidad de seguridad (necesidad que es tanto -si no más- de los padres y adultos como de los mismos jovenes). El teléfono celular sintetiza estos dos componentes de un modo paradójico: permite romper los lazos familiares al mismo tiempo que refuerza las posibilidades de control de los padres sobre sus hijos. Por este motivo se puede sostener que la telefonía inalámbrica modifica las relaciones de poder sin eliminarlas.
Esta última idea me parece destacable, sobre todo en un contexto donde tanto optimistas como pesimistas tienden a atribuirle a la tecnología el poder de cambiar el mundo radicalmente. Castells analiza casos de diversos países y encuentra lo contrario: si bien la telefonía móvil tiende a redefinir algunas cuestiones, lo hace conjugandose con otros cambios y no radicalmente.
Implícitamente está la idea de que iempre existieron culturas juveniles que, de una u otra manera lograron generar identidades colectivas e individuales y la combinación de independencia y seguridad a la que hoy llegan por medio de la comunicacion móvil. En este sentido el celular no inventa nuevas necesidades sino nuevas formas de cubrir las necesidades típicas de la etapa: facilita el aislamiento de los jóvenes de las estrucutras e instituciones tradicionales al mismo tiempo que los mantienen conectados con ellas. En palabras del autor "la tecnología encaja en una necesidad preexistente y latente en la sociedad red"
Otra cuestión a destacar del texto de Castells, sobre todo en el ámbito de la educación es el cambio en los roles de adultos y jóvenes en cuánto a enseñantes y aprendices. Cada vez más son las nuevas generaciones las que se acercan a las viejas para introducirlos en el uso de las nuevas tecnologías. Si bien el autor dice que esto conlleva una transformación radical de la cultura del aprendizaje, me permito disentir argumentando que, hoy como siempre, son los que están desde antes en una cultura los que introducen a los recién llegados; es hora de aceptar que, en lo que a nuevas tecnologías respecta, son los jóvenes los que llegaron primero y los que, desde ese lugar, enseñan.
¡¡¡ Muchas Felicidades !!!
Hace 17 años
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